La primera acción para superar el enganche emocional es hablar con la persona. Es difícil y duro porque hay una parte que sigue aferrada ahí, pero es un paso que hay que dar si queremos apostar por nosotros. Puede ser que la persona que es dejada adopte el rol de víctima, lo que provocará que el otro automáticamente se sienta culpable. Hay que tener claro que uno no es culpable por ser honesto y expresar lo que siente. El siguiente paso es hacer ‘CONTACTO 0’. No pensar en esa persona, ese debe ser es el objetivo final. Para conseguirlo, se debe cortar todas las vías que nos conectan con pensar con esa persona. De esta forma, se evitará una situación tan común entre las personas con dependencia emocional que es mirar de manera compulsiva si el otro está en línea, lo que nos puede llevar a una obsesión muy dañina. La recuperación será mucho más rápida, día a día se experimentará una mejoría y uno se irá sintiendo como antes de la relación. Con el ‘Contacto 0’ la persona con dependencia emocional consigue sentirse mejor, pero eso no significa que no vaya a sufrir bajones y a tener momentos en los que quiera retomar el contacto. Cuando aparezca el temido síndrome de abstinencia, lo más recomendable es consultar el listado negativo y releer todo aquello que nos hizo sufrir para así atraer a la memoria la parte oscura de la relación. Poco a poco, esa angustia se irá calmando. Cuando se superan esos episodios de angustia, al día siguiente uno se sentirá más fuerte y feliz por no haber contactado, pese a que las recaídas pueden formar parte de este proceso de recuperación. Si se siguen estos tres pasos, la recuperación está asegurada.