Hoy en día la adopción es un hecho muy común, ahora tendríamos que mirar desde dónde esos padres adoptivos realizan este acto. Cuando alguien adopta niños para suplir la falta de hijos propios, se trata de una grave intromisión en determinados órdenes. La adopción es justificada cuando ambos padres murieron o el niño fue abandonado. Cuando un niño es adoptado a la ligera, quitándolo a sus padres y abuelos, es una gran injusticia. A veces los padres adoptivos, no respetan el origen de ese niño y entonces el niño se revela y comienzan los problemas ya que el niño siempre es fiel a su familia de origen, proviene de ahí y si el origen no es respetado, el niño tampoco va a respetar a los padres adoptivos. Cuando unos padres optan por la adopción, tienen que saber que no sólo adoptan a ese hijo sino también a todo su sistema familiar y para que esa adopción sea lograda, tienen que respetar el origen. La adopción es muy seria y no se debe decidir a la ligera ya que el dolor puede ser muy grande y las consecuencias de la implicación pueden ocasionar grandes desgracias. Lo adecuado es adoptar teniendo en cuenta todo lo que ese niño trae: su familia, su país, su cultura y su destino.