Las personas con inestabilidad emocional a menudo están sufriendo, se sienten incapaces de mantener un control sobre sus emociones. Sienten profundo miedo por diversas cuestiones, entre ellas al abandono, sensación de vacío. Sus emociones oscilan entre tristeza profunda y apatía, irritabilidad e incluso irascibilidad desmedida dependiendo de la situación. Estas emociones suelen mantenerse durante horas o incluso días. A menudo las personas con inestabilidad emocional se muestran enormemente cansados, como si tuviesen que sobrellevar un enorme peso, no tienen paciencia, lloran sin motivo aparente, incluso a veces tienen problemas para dormir acompañados de ansiedad o ataques de pánico. Sus relaciones con los demás son complicadas puesto que siempre les tildan de sensibles. El desequilibrio emocional a menudo sucede debido a una mala gestión de las mismas emociones o una incapacidad para poder expresarlas. En la mayoría de los casos, las personas tienden a reprimir estas emociones debido a que son incómodas, desagradables, le dan miedo o provocan dolor, eso hace que todas ellas se acumulen, se enquisten y la persona oscile de una a otra sin control. Muchas personas con trastorno de inestabilidad emocional provienen de un entorno donde se les ha silenciado, se han menospreciado sus emociones o se les ha exigido una responsabilidad y una autocrítica demasiado grande y se ha dejado de lado las necesidades de la persona, por eso la persona ha aprendido a tragarse esas emociones o a sepultarlas debajo de autocrítica y auto exigencia, sintiendo cada vez más tensión y ansiedad.