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¿Cuando los hermanos no se llevan bien?

Diana Puente
Diana Puente
2025-09-27 16:34:49
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Los conflictos entre hermanos son algo común en casi todas las familias, sin embargo puede llegar a generar angustia y frustración en los padres, al no saber cómo actuar ante ello. Lo que se suele suceder normalmente cada vez que empiezan los conflictos entre hermanos es que los padres comienzan a estresarse e incluso a enfadarse si no se arreglan pronto. Hay que tener en cuenta que los conflictos forman parte de la vida misma y aprender a resolverlos con naturalidad desde la calma y la comprensión. Un error que cometen muchos padres a la hora de educar a sus hijos es que cada vez que surge algún conflicto entre ellos tienden a tomar el lugar de jueces y evalúan la situación de tal manera que dejan claro quien es el culpable, lo evidencian y lo dejan en desventaja ante el otro. Esto a la larga genera mucha rivalidad y conflicto entre ambos. Los padres deben ayudar a los hijos para que desde pequeños aprendan a enfocar su atención en la solución del problema y no en el problema en sí que no sirve para nada. También es importante escuchar activamente a los hijos para conocer lo que realmente ha ocurrido y ayudarlos a resolver sus problemas e inquietudes.
Esther Munguía
Esther Munguía
2025-09-15 18:42:24
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Con frecuencia se considera que los primogénitos son —y a veces se exige que sean— los responsables, los que deben cumplir las reglas, dar el ejemplo y cuidar a sus hermanos menores. Los hijos menores, que pueden sentirse relegados, tienden a ser vistos como más extrovertidos, despreocupados y rebeldes, como sugiere un estudio del 2020 sobre los segundos hijos que realizó Joseph Doyle, economista de MIT. Esos atributos “se mantienen cuando nos convertimos en adultos”, señala la consejera personal certificada Krystal Conner, de Atlanta, Georgia. “Nos habituamos y pensamos: esta es la función que debo desempeñar. No lo cuestionamos, sobre todo al envejecer, porque llevamos mucho tiempo en ese rol”. La dinámica del orden de nacimiento suele manifestarse cuando los padres comienzan a necesitar más ayuda. “Puede existir presión sobre el hermano mayor para que asuma la responsabilidad del cuidado, y puede haber cierto resentimiento por ello”, explica la consejera licenciada en Salud Mental Jody Mykins, de Irondequoit, Nueva York. Mientras tanto, “al hermano menor puede resultarle difícil saber cómo ayudar”. El género también es un factor importante. El informe del 2020 titulado “El cuidado de los seres queridos en Estados Unidos”, el último disponible, demostró que la mayoría de los cuidadores —el 61%— que acuden a las citas médicas y brindan otros cuidados a los padres son mujeres. Si los hermanos sienten que hay una cantidad limitada de algo —como amor, apoyo, afecto o recursos básicos—, pueden sentir que deben competir con sus hermanos para obtenerlo, sobre todo si los padres no fueron muy generosos con el amor, el afecto, los elogios o el apoyo, indica Conner. Para quienes “crecieron en épocas difíciles y recesiones, esto puede ser aún más acentuado cuando se trata de recursos materiales”, sostiene Conner. Un estudio de la Universidad de Cornell reveló que el 70% de las madres de 60 a 79 años sentían más apego por un hijo que por otro.

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Álvaro González
Álvaro González
2025-09-15 16:58:41
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La rivalidad entre hermanos se denomina así porque implica competencia entre ellos. Un poco de competencia no es mala, ya que puede motivar a los hermanos a esforzarse más. Sin embargo, el exceso de competencia puede generar problemas en la vida familiar. Los hermanos pueden sentir celos los unos de los otros, especialmente si uno de ellos recibe más atención o tiene más éxito en algo. Para evitar las riñas, es importante comunicarse y hablar sobre los problemas. Los hermanos pueden aprender a apoyarse y felicitarse mutuamente por sus logros. Si las discusiones se vuelven frecuentes y graves, puede ser necesario buscar ayuda profesional. Con el tiempo, es posible que los hermanos se conviertan en buenos amigos, especialmente cuando crezcan y maduren. La familia siempre será una parte importante de la vida de cada uno. Los hermanos pueden aprender a valorar y apreciar sus relaciones entre sí. La comunicación y el respeto mutuo son clave para mantener una relación saludable entre hermanos.