La terapia de esquemas habla de la existencia de determinados esquemas, que se activan en todos y cada uno de nosotros a lo largo de toda nuestra vida.
Los esquemas se definen como patrones constituidos por pensamientos, recuerdos, emociones y sensaciones corporales, que se han ido construyendo, elaborando y automatizando de forma conjunta a lo largo de nuestra vida, siempre en respuesta al ambiente en el que nos hemos desenvuelto, normalmente a lo largo de nuestra infancia y adolescencia.
La activación de dichos patrones influye en nuestro comportamiento.
La terapia de esquemas ha terminado dando un paso hacia delante, acercándose a los modelos de conflicto interno intrapsíquico psicodinámicos.
De hecho, la concepción de la terapia de esquemas está basada en la unificación de varias escuelas psicoterapéuticas, mezclando elementos de diferentes escuelas, adoptando teorías cognitivo-conductuales, teorías psicodinámicas, teorías del apego y técnicas humanistas para el desarrollo de las terapias.
Muchas formas de terapia pertenecientes a la tercera ola de la psicoterapia pretenden sencillamente proporcionar a las personas con problemas emocionales una interpretación y explicación de sus problemas, lo que les ayuda a ordenar sus experiencias dentro de un contexto coherente y pronosticable, dándoles una sensación de control que les permite finalmente un cambio, siendo esto precisamente lo que pretendemos en psicoterapia.
La terapia de esquemas fue desarrollada por Jeffrey E. Young a raíz de las bases de la terapia cognitivo-conductual centrada en los esquemas de Young con el objetivo de ampliar los conceptos para el tratamiento de síntomas derivados de los trastornos de personalidad.
La terapia de esquemas en trastornos de personalidad de Young aseguraba que el hombre puede desarrollar formas de comportamiento y pensamiento inadecuadas derivadas de la activación de esquemas maladaptativos infantiles, lo que puede llevar al desarrollo de enfermedades psiquiátricas graves en la edad adulta, como depresiones.
Con el paso del tiempo, la terapia de esquemas se ha ido perfeccionando, ampliando el modelo de esquemas al modelo de modos de esquemas, concentrándose más en los estados internos del paciente durante la terapia.
El modo representa sencillamente el estado físico y mental en el que nos encontramos al activarse un esquema en un momento dado.
Si lo que se activa es un esquema precoz desadaptativo que tiene su origen en situación traumática infantil, tendremos ante nosotros un modo de niño vulnerable.