La primera pregunta que aparece en tu mente es "cuánto tiempo deberían llevarse los hermanos".
La respuesta depende del momento en el que se mire: al principio y para los padres, puede ser una época agotadora: tener un bebé cuando el mayor aún es pequeño y muy dependiente, supone sumar varios años de noches en vela, cambios de pañal y todo lo que entraña los primeros años de crianza.
También puede acarrear un sentimiento de culpa bastante importante por sentir que dejas de estar en exclusiva para tu primer hijo demasiado pronto, cuestión que suele ser más común de lo que imaginamos, pero que desaparece en cuanto comprobamos que el amor se multiplica, así como nuestra capacidad de hacer varias cosas a la vez.
Sin embargo, también trae consigo una ventaja que descubriremos con el transcurrir del tiempo, y es que aunque es una época muy intensa, cuando se supera, prácticamente sucede de un día para otro y tienes a los dos niños convirtiéndose en pequeñas personitas autónomas casi a la vez.
Desde la óptica de los niños, puede significar el tener el compañero de juegos perfecto casi desde el momento en el que empezamos a tener uso de razón.
Por parte de los padres, tenemos más tiempo para disfrutar de nuestro primer hijo.
Dedicarle en exclusiva esos años es un regalo tanto para ellos como para nosotros y nos permite, de cierta forma, "recuperarnos" completamente a nivel físico y emocional de todos los cambios que suponen el traer un bebé al mundo.
Obviamente, los años que se lleven entre hermanos sí que marca algunas diferencias en la forma en la que nos organizamos y en el desarrollo de vínculos entre ellos, pero como tal, no existe una edad ideal de edades entre hermanos.
Todo depende de las circunstancias y del ambiente familiar y lo que puede ser ideal para una familia puede no serlo para otras.
No olvidemos que estamos hablando de la concepción de un bebé, y todos los que hemos pasado por esto sabemos que el "milagro de la vida" ocurre cuando tiene que ocurrir, ni más, ni menos.
Independientemente del momento en el todos los astros se alinean y el tan esperado hermanito se anuncie a través de las dos rayas del test de embarazo, una cosa sí que os puedo asegurar: tener un hermano es el mejor regalo de vida que te pueden hacer tus padres e independientemente de la diferencia de edad que tengas con ellos, las vivencias y los recuerdos juntos serán únicas e igual de enriquecedoras.