Cuando tu hijo adulto te ignora, puede significar que siente que estás invadiendo su espacio o que no estás respetando sus límites.
El hijo adulto siente que tiene su propia vida y obligaciones, y no está disponible para ti en todo momento.
La percepción de invasión puede crear tensiones y desencadenar una relación más conflictiva.
Es posible que tu hijo esté pasando por un momento difícil y necesite espacio, o que la relación sea superficial por el momento.
Ser un gran padre no garantiza una relación con tu hijo para toda la vida.
También puede ser que tu hijo esté reescribiendo la historia y que haya una parte de verdad en sus quejas o críticas.
La forma en que respondas a las quejas o críticas es esencial, y debes intentar no ponerte a la defensiva.
Intenta darle a tu hijo algo de espacio y fíjate si las cosas mejoran al cabo de unas semanas.
Tal vez eso sea lo mejor que tu hijo pueda ofrecer en ese momento.
Quizá no tenga nada que ver contigo, sino con algo por lo que tu hijo esté pasando o haya pasado.