La percepción de la confiabilidad en los demás puede depender tanto del método que utilizan para alcanzar sus objetivos como de las características de su personalidad.
El autocontrol y la fuerza de voluntad, cualidades que se perciben como signos de integridad, pueden influir considerablemente en cómo se evalúa la confiabilidad de una persona.
La investigadora Ariella Kristal indica que el autocontrol se asocia con una percepción de integridad y confiabilidad.
Estas características pueden estar asociadas con una especie de esfuerzo valorado de forma inherente: cuando las personas perciben que alguien se enfrenta a tentaciones, pero usa su voluntad para resistirse, tienden a considerar esta acción como un signo de confianza.
El estudio sugiere que, en lugar de juzgar el resultado, muchas personas valoran “cómo se alcanzan las metas”.
Además del autocontrol y la fuerza de voluntad, otras cualidades influyen en la percepción de confiabilidad de una persona.
Entre ellas destacan la consistencia en el comportamiento y la responsabilidad.
Estas características permiten que otros anticipen cómo actuará alguien en distintas situaciones, generando una percepción de seguridad en la relación.
También son clave la empatía y la capacidad de admitir errores, ya que una persona confiable también reconoce sus equivocaciones y busca enmendarlas.
Los experimentos del estudio de Kristal y Zlatev, desarrollados en la Universidad de Columbia y la Escuela de Negocios de Harvard, observaron cómo se evalúa la confiabilidad de las personas según el método que eligen para evitar la tentación.
Los resultados mostraron que el 69% de los participantes prefería confiar en aquellos que se resistían mediante la fuerza de voluntad en lugar de utilizar métodos externos, como bloquear aplicaciones de distracción o hacer promesas a terceros.
Se identificaron así dos percepciones principales: una que asocia la voluntad interna con un esfuerzo superior y otra que tiende a ver en las estrategias de compromiso una falta de carácter.
En los resultados del estudio se destacó que “las personas que usan voluntad son vistas como moralmente más confiables, ya que parece que hacen un mayor esfuerzo”.
En suma, para los participantes: “La integridad se percibe no solo por el objetivo alcanzado, sino por el medio elegido para lograrlo”.