Los abuelos son uno de los pilares más importantes de la familia.
Ellos transmiten sabiduría, tranquilidad, cariño, estabilidad y muchos otros valores necesarios en la vida.
El beneficio es para todos: para los abuelos, los nietos y los padres de ellos.
Crecer junto al cariño de sus abuelos hace a los niños más felices, más sensibles, y para ellos es normal convivir y acompañar a sus abuelos.
Los sensibiliza ante la vejez y los cuidados hacia ellos.
Además, los abuelos se sienten necesarios en una etapa de la vida donde podrían no tener una motivación para vivir.
¡La llegada de los nietos le da un sentido a su vida!
Los abuelos, aunque no son una niñera, permiten a los padres salir a trabajar sabiendo que alguien que los ama profundamente cuidará bien de sus hijos.
Algunos valores que aprendemos de los abuelos son:
Empatía.
El niño aprende a ponerse en el lugar del otro.
Humildad.
Saber que se es igual que cualquier otro niño y que hay que vivir con esa actitud, ayuda a los nietos a hacerse más conscientes de sus fortalezas y debilidades.
Gratitud.
Aprenden a ser agradecidos con las personas que los cuidan por el amor que reciben y por lo que ellos hacen por nosotros.
Optimismo.
La importancia de ver la vida con ánimo y entusiasmo, aunque a veces las cosas no salgan bien.
Amistad.
Enseñan con el ejemplo el valor de la amistad y el mutuo cariño y respeto.
Voluntad.
Transmiten que solo con voluntad y esfuerzo conseguirán sus metas y a no darse por vencido.
Felicidad.
Demuestran cómo encontrarla en las pequeñas cosas, para vivir con alegría y sentido del humor.
Paciencia.
Les enseñan a controlar sus impulsos y a saber esperar cuando es necesario.
Compromiso.
Saber que lo que prometen tiene un valor o dar su palabra también.
Estas y muchas cosas más son valores que se aprenden de los abuelos.
La relación de los nietos con los abuelos no será como la de los padres con sus hijos, porque ellos no son responsables directos de su educación.
Pero cultivar una relación de respeto y cercanía con los abuelos será fundamental para su educación.
El papel de los abuelos en la familia es un elemento positivo en la formación, educación y guía de los nietos.
Labrar una relación positiva y respetuosa es vital para su formación.
Recuerdo esas noches con mi abuelo:
Él casi ya no hablaba, pero cuando ponía su música, algo pasaba.
Podíamos estar las horas cantando y nos mirábamos fijamente, recordando los tangos y los boleros que él había interpretado exitosamente en su juventud.
Horas después él regresaba al silencio; no había más palabras que compartir o articular.
No podía... sin la música, no podía.
La vida es esa.
Un instante, una noche, una mirada.
Así de efímera, así de bella, así de ambivalente.
Pero ¡yo estaré agradecida con mi abuelo el resto de mi vida!