La psicóloga suele hacer un primer encuentro con los padres y valorar con ellos si el problema requiere una intervención psicoterapéutica y si es así, de qué tipo.
Podemos hacer terapia para adolescentes indirecta, donde la psicóloga da pautas o indicaciones concretas a los padres sobre cómo actuar con el hijo y el problema, o sugerencias sobre cómo atraer al hijo a terapia.
En a terapia directa el terapeuta trabaja directamente con el adolescente, y por último, en la terapia mixta la psicóloga trabaja tanto con el adolescente como con la familia.
El tratamiento con los adolescentes es distinto al tratamiento con un niño o adulto.
Cada adolescente llega a la consulta con sus temores, angustias, dudas, enojos, ansiedades, etc. y el terapeuta debe encargarse de acompañarlo y brindarle herramientas para salir adelante.
En la intervención con adolescentes las técnicas más utilizadas son:
Técnicas de modificación de conducta.
Entrenamiento en autoinstrucciones.
Mejora de la inteligencia emocional.
Técnicas de relajación.
Manejo de la impulsividad y de la ira.
Habilidades de resolución de problemas.
Mejora de las habilidades sociales.
Habilidades de negociación.
Manejo de emociones negativas y autorregulación emocional.
Organización y planificación de la conducta en función de objetivos y metas.
Entrenamiento en habilidades y estrategias internas.
Técnicas para mejorar la autoestima.
Entrenamiento asertivo.
Reglas de sociabilización.
Entrenamiento en conductas prosociales.
Aceptación de normas y limites.
Entrenamiento en hábitos positivos.
Modificación de conductas disruptivas y problemas de conducta.
Entrenamiento en conductas positivas.