Los trastornos sexuales en adolescentes pueden ser de varios tipos y los síntomas y el tratamiento varían según el tipo de trastorno. Algunos de los trastornos sexuales más comunes en adolescentes incluyen disfunciones sexuales, trastornos de la identidad sexual y parafilias. Los síntomas de los trastornos sexuales pueden incluir incapacidad para mantener relaciones sexuales, insatisfacción a la hora de mantener relaciones sexuales, problemas de pareja, angustia, ansiedad y tristeza. Disfunciones sexuales: Son problemas que afectan al deseo, la excitación, el orgasmo o el dolor durante las relaciones sexuales. Pueden causar dificultad o imposibilidad para mantener relaciones sexuales, insatisfacción, angustia, ansiedad, baja autoestima o problemas de pareja. Trastornos de la identidad sexual: Son trastornos en los que la persona siente una incongruencia entre su sexo biológico y su identidad de género. Pueden causar confusión, malestar, depresión, aislamiento, rechazo social o discriminación. Parafilias: Son patrones de comportamiento sexual que implican objetos, situaciones o personas inusuales o peligrosas. Pueden causar daño a sí mismo o a otros, culpa, vergüenza, compulsión o problemas legales.