La lealtad y el respeto implícamente conllevan ser fiel contigo mismo, priorizarte y no subestimarte, tenerte en cuenta y aceptarte. Son personas firmes, alguien leal no se deja llevar con facilidad por lo que otros dicen o piensan. No temen al compromiso, saben que la confianza se gana y que construir amistades duraderas conlleva tiempo y compromiso. Tienen constancia, si una persona no es capaz de perseverar para lograr una meta, es poco probable que cumpla sus promesas. Le dan valor a la palabra, cuando alguien leal da su palabra sobre algo es posible confiar en que así lo hará. Son asertivos, la gente respetuosa no solo sabe cómo tratar a los demás con cortesía, también reconocen cuando no se les devuelve su consideración. Un amigo leal es una persona en cuya palabra podemos confiar porque sabemos que la cumplirá y si no es así nos lo hará saber. Además, podremos contar con su apoyo en los momentos de dificultad y para cualquier proyecto que tengamos.