Mantené la calma. No respondas en el momento. Tan solo decí que agradeces el comentario y vas a analizarlo. Tomá distancia de la situación y observalo desde tres perspectivas: la tuya, la del otro e incluí, imaginariamente, un tercer observador de la situación para llegar a un criterio que te parezca el adecuado. Confiá siempre en vos. Que otros no estén de acuerdo no significa que vos estes equivocado. No asumas una posición de victima: seguís siendo protagonista de tu vida y hacedor de tus acciones por lo mucho que otros no estén de acuerdo. Convéncete que no vales menos porque los otros estén en desacuerdo. Actúa convencido que diste todo lo mejor que tenías para lograrlo. No te encierres en tu desasosiego, analizá quién formula la crítica y el tipo de relación que tenés con esa persona. Hacé todas las preguntas que creas necesarias para tener en claro lo que te transmitieron. Si la persona que formula su juicio sostiene permanentemente esta actitud, relativízala y en el caso que puedas, aléjate de esa relación tóxica. No dejes que el miedo a estar equivocado te invada y no le des el poder a los juicios externos para que carcoman tu motivacion para lograr lo que te propongas.