Escucha atentamente y sin interrumpir: Cuando alguien te presente una crítica o queja, es esencial brindarle tu atención completa.
Empatiza con la otra persona: Es importante ponerse en el lugar del cliente o la persona que presenta la queja.
Define tu objetivo: Antes de abordar el tema, ten claro qué resultado deseas obtener al solicitar un cambio de comportamiento.
Describe la situación: Explica de manera clara y objetiva la situación que te preocupa, proporcionando ejemplos concretos si es posible.
Reconoce aspectos positivos de la otra persona: Antes de solicitar el cambio, destaca aspectos positivos sobre la otra persona.
Asume la responsabilidad pertinente: Reconoce y acepta la responsabilidad en aquellos aspectos en los que tu empresa haya cometido errores o haya contribuido a la situación problemática.
Proporciona información relevante: Agrega información adicional relacionada con el problema que el otro pueda no haber considerado.
Facilita la especificación del problema: En caso de que la persona no sea muy específica en su planteamiento, es recomendable que le hagas preguntas para obtener más detalles.
Promueve el cambio a través de acuerdos: Busca opciones y soluciones viables que puedan satisfacer tanto a la otra persona como a tu empresa.