La toma de decisiones del consumidor se encuentra bajo la influencia de distintos factores que van apareciendo dentro de un proceso antes de escoger un producto o servicio.
Según el libro «Una introducción a la economía del comportamiento» escrito por The Irrational Agency, la forma en la que tomamos decisiones se basa en cuatro pasos:
1. Deseo
2. Estrategia
3. Elección
4. Experiencia
Para tomar una decisión debemos estar motivados con algún objetivo, deseo o necesidad.
Una vez tenemos un deseo posicionado en nuestro corazón, nuestra mente comienza a buscar maneras o estrategias para satisfacerlo.
Cuando ya llevamos a cabo la estrategia, reducimos nuestro conjunto de opciones a una cantidad pequeña y seleccionamos entre estas basándonos en evaluaciones mentales.
Luego de haber realizado la elección, pasamos a tener una experiencia con el producto o servicio que elegimos.
Ésta puede hacernos felices, molestarnos o pasar desapercibida.
Independientemente de su efecto en nuestra vida, puede llegar a influir en nuestros futuros deseos, estrategias y elecciones.