La práctica de valores comienza en casa: si se realiza el ejercicio en el día a día como una rutina familiar, será más fácil hacer uso de ellos en otros círculos sociales como la escuela, el trabajo, etc.
De hecho, consideramos que el período de cuarentena se presenta como un momento ideal para poner en práctica estas buenas costumbres.
Es importante propiciar situaciones en familia para que nuestro hijos e hijas descubran e implementen los valores diariamente.
No se trata de hacer imposiciones, sino de despertar su interés por ser buenas personas.
Realicen actividades que fortalezcan los vínculos familiares: No nos referimos solamente a ver una película juntos.
Dichas actividades ayudan a fomentar los valores de la solidaridad, la empatía, el respeto y la honestidad.
Mantengan una buena comunicación: Este ejercicio ayuda no solo a generar confianza en la familia, sino también a fortalecer los vínculos afectivos.
Demás, puedes demostrarles que con una buena acción pueden ganar mucho, enseñándoles que obrar de forma noble y honesta les traerá buenos resultados.