La terapia afirmativa es aquella que tiene en cuenta de forma transversal las diferentes situaciones que puede atravesar una persona que pertenece al colectivo LGTBIAQ+.
Es decir, es aquel estilo terapéutico que trata de atender las necesidades que derivan de ser una persona gay, lesbiana, bisexual o pansexual, trans, intersex, asexual y/o queer en una sociedad basada en la cisheteronorma.
Se trata, pues, de que la terapia afirmativa se desarrolle de forma transversal al modelo psicológico que de base al tratamiento.
De este modo, la terapia afirmativa LGTBIAQ+ se basa en procurar un adecuado proceso de aceptación de la propia identidad y/u orientación sexual, sin que por ello se menosprecien o dejen en segundo lugar otros objetivos de la terapia.
Y, por tanto, orientará la terapia psicológica hacia el desarrollo de herramientas que permitan a la persona relacionarse mejor consigo misma, con las demás y con su entorno.
Una psicóloga más sensibilizada en las casuísticas que conllevan pertenecer al colectivo LGTBIAQ+, podrá entender mejor los procesos por los que pasan muchas personas del colectivo por el simple hecho de vivir fuera de la normatividad.