Tu hijo ha sido muy valiente al decirte lo que siente respecto a su atracción por otros chicos. Bien pudo haberlo callado; como lo deciden muchos chicos por temor a la reacción de su familia, sin embargo tu hijo confió en ti; ¿imaginas lo difícil que debió ser para él? Lo primero que debes saber es que esto no es una preferencia por que la atracción no es algo que se prefiere, ni se escoge, ni es voluntario, simplemente así es y no se puede cambiar, ni con hormonas, ni con terapias ni con nada. A los 14 años, tu hijo está construyendo su identidad sexual y si en efecto su orientación es homosexual, es mejor que construya esa identidad sobre una base sólida y no al interior de miedos, prejuicios y desinformación. Tu hijo te necesita, por ello se atrevió a platicarlo contigo. Lo mejor que puedes hacer es comprender el tema para poderlo guiar adecuadamente. Percibo que sientes temor y rechazo al tema, eso lo puedes trabajar en terapia con alguien bien capacitado en orientación sexual. También podrías considerar una terapia para tu hijo, pero no para que cambie nada, sino para que se construya sanamente con cualquiera que sea su orientación. Este libro puede ser de gran utilidad: "Papá, mamá, soy gay" de Rinna Riesenfeld.