El concepto “fobia escolar” se utiliza para hacer referencia a situaciones de rechazo a asistir al colegio por parte de niños y adolescentes. La fobia escolar se puede definir como un temor intenso y persistente a acudir al colegio, si bien existe cierta falta de acuerdo en torno a esta perspectiva: mientras que algunos autores conciben este trastorno como una verdadera fobia, otros lo asocian más bien a la ansiedad por separación. Las categorías diagnósticas más utilizadas no incluyen especificaciones para la fobia escolar. Los casos en que existe un verdadero temor al colegio pueden ser clasificados como fobias específicas, etiqueta compartida por trastornos como la claustrofobia, el miedo a los insectos, a la sangre o a las alturas. La fobia escolar se asocia a factores precipitantes de carácter psicosocial. Algunos de ellos se relacionan directamente con la vida académica, como los cambios de domicilio y de escuela, el fracaso académico, el hecho de repetir curso, la falta de habilidades sociales, la fobia social y el acoso escolar, conocido habitualmente como bullying. Desde la perspectiva del condicionamiento operante podemos afirmar que la conducta de los padres tiene una gran relevancia en el desarrollo de la fobia escolar. Un factor que también tiene un peso importante en la fobia escolar es el hecho de que los niños tienden a preferir quedarse en casa que ir al colegio.