La escuela es un lugar de aprendizaje, desarrollo y amistad; sin embargo, para muchos niños y adolescentes, la escuela (y la presión académica en particular) también puede ser una fuente de estrés e infelicidad.Entre el 11% y el 12% de los y adolescentes muestran su descontento con los deberes escolares y el colegio, respectivamente, siendo los niños/as con edades comprendidas entre los 14 y 16 años quienes revelan sentirse más descontentos con estos aspectos que aquellos/as más pequeños/as (9 a 13 años).La presión académica se caracteriza por la presencia de miedo al fracaso, preocupaciones sobre el futuro (la economía del conocimiento y un mercado laboral competitivo han aumentado la importancia de la educación terciaria para determinar las perspectivas profesionales).La presión con sus iguales por sobresalir puede extenderse al deporte y otras actividades extraescolares.Los adolescentes que se sienten descontentos con la escuela necesitan adultos empáticos que reconozcan sus desafíos, les brinden un apoyo personalizado y estén dispuestos “a caminar junto a ellos”, en lugar de hacerles sentir que el problema está en ellos, evitando así que la presión pueda llegar a convertirse en una crisis.Es clave escuchar a los y las menores, validando sus sentimientos y reconociendo su individualidad.Es clave que, tanto los y las profesionales de la salud infanto-juvenil, profesionales de la salud mental que desarrollan su labor con esta población, educadores y familias, escuchen a los y las menores, validen sus sentimientos y reconozcan su individualidad.Los sistemas educativos enfatizan los logros académicos, medidos con pruebas estandarizadas y criterios de calificación rígidos.Las escuelas y los padres a menudo imponen una gran carga de trabajo y expectativas a los niños, y priorizan el cumplimiento y el desempeño sobre la individualidad y la autonomía.Para muchos niños y adolescentes, la escuela y la presión académica pueden ser una fuente de estrés e infelicidad.Los datos revelan que entre el 11% y el 12% de los y adolescentes muestran su descontento con los deberes escolares y el colegio.