El desarrollo afectivo y emocional de los niños y niñas en etapa preescolar, es un elemento clave de su crecimiento y de su aprendizaje, pues las emociones y los sentimientos de una persona se encuentran presentes a lo largo de toda su vida.
En este artículo hablaremos de la importancia de reconocer las diversas emociones que los niños y niñas pueden experimentar y cómo aplicar diversas estrategias para que desarrollen una adecuada Inteligencia Emocional en la Primera Infancia.
Esa capacidad de compresión y empatización se conoce con el nombre de inteligencia emocional (IE) y es algo que los padres tienen que trabajar con sus hijos durante sus primeros años de vida para asegurar un correcto desarrollo afectivo y emocional.
Esto les permitirá afrontar mejor las situaciones de estrés que puedan tener en un futuro, empatizar mejor con las personas que les rodeen y evitar posibles problemas de conducta.
Además es importante que conozcan por su nombre, la tristeza, el miedo, la alegría, etc. y que reconozcan esos sentimientos cuando los están experimentando, esto es lo más esencial para que desarrollen su inteligencia emocional de la mejor manera.
Aquellos niños con una Inteligencia Emocional adecuada, serán personas seguras de sí misma, con una buena capacidad de autocontrol y autoestima que harán que puedan llegar a potenciar el resto de sus capacidades.
Por todo lo anterior, es muy importante que en el hogar aprendamos a escucharnos respetando nuestras emociones, solo así lograremos que nuestros hijos desarrollen una Inteligencia Emocional efectiva, la cuál lo ayude a desenvolverse de manera optima a nivel social.