La comunicación es la base para motivar a un adolescente a ir a la escuela. Mantén siempre una actitud de escucha activa y pregunta por sus sentimientos, emociones, esperanzas y expectativas. Es necesario que la base de nuestro día a día con nuestros hijos jóvenes se centre en una comunicación sincera y abierta, hablando de todo tipo de aspectos, incluido aquello que le motiva, y también aquello que no lo hace. Cuida la forma en que te comunicas y usa la empatía, evitando subir el volumen y usar palabras desagradables. Sé el ejemplo que necesita, mostrándote dispuesto y motivado. Ayúdale a ver lo bueno de su progreso, encontrando un aspecto útil para fortalecer su motivación. La perseverancia es clave, ya que solo tendremos éxito en esta tarea si tenemos una relación cercana basada en una comunicación constante. La comunicación constante y la empatía son fundamentales para ayudar al adolescente a encontrar motivos para ir al colegio, aprender y pasarlo bien en estos entornos.