Para poder establecer una comunicación abierta y aportarles herramientas se deben dar ciertas condiciones.
Es esencial que se dé un clima de comprensión, seguridad, respeto, apoyo y sensibilidad a la hora de interaccionar con ellos.
Muestra interés por ellos y ten en cuenta el lenguaje no verbal: Es importante que sepan que estamos ahí para ellos, pero es probable que a veces no quieran compartir sus experiencias o sentimientos.
Escucha activamente: Presta atención, no juzgues ni interrumpas, así crearás un espacio seguro donde puedan expresarse.
Valida sus emociones: Respeta y normaliza sus sentimientos, todas las emociones tienen una función.
Fomenta la independencia con límites: En esta etapa es importante que tengan límites claros mientras comienzan a asumir responsabilidades y tomar decisiones propias.
Enséñales estrategias para gestionar el estrés: La organización, la respiración profunda y el tiempo para el autocuidado pueden ser algunas de ellas.
Enséñales habilidades nuevas: A estas edades, debes enseñarles la importancia del autocuidado, la alimentación, el ejercicio y el descanso adecuado.
Celebra sus logros: Reconoce sus logros con ellos, ya sean grandes o pequeños, del ámbito académico, personal, creativo o social.
Busca ayuda profesional cuando sea necesario.