La terapia de juego cognitivo-conductual propone un marco conceptual basado en los principios de la terapia cognitivo-conductual, y haciéndolos adecuados al nivel de desarrollo del niño.
El diseño de intervenciones de terapia de juego específicas para los niños pequeños facilita su participación directa en la terapia.
Al proporcionar este tipo de intervenciones adecuadas para el desarrollo, el psicoterapeuta ayuda a los niños a beneficiarse de un tipo de psicoterapia que de otro modo podría ser inaccesible para ellos.
A través de la Terapia de Juego Cognitivo-Conductual, es posible aprender habilidades de afrontamiento más adaptativa y ofrecer actividades estructuradas y orientadas a objetivos.
También proporciona un espacio en el que el niño puede sacar a la luz una contribución espontánea en la sesión y expresar con éxito sus experiencias.
La terapia de juego cognitivo-conductual utiliza técnicas de la TCC en un entorno lúdico, involucrando a los niños en el proceso de cambio y resolución de problemas.
El modelo de terapia combina teorías cognitivas y conductuales, utilizando técnicas basadas en la evidencia en la terapia de juego.
Propone una estrategia, o estrategias, para el desarrollo de pensamientos y conductas adaptativas que puedan ayudar al niño a afrontar situaciones y sentimientos.
El terapeuta trabaja con el niño y la familia para establecer objetivos y les ayuda a trabajar para alcanzarlos.
El resultado positivo de la terapia es que el niño será capaz de sustituir modalidades desadaptativas y afrontar los acontecimientos con enfoques más adaptativos.