Sentir frustración es una emoción normal en el ser humano, es parte de nuestra naturaleza el deseo de cumplir objetivos. La frustración por no poder cumplir algún objetivo que se había planteado, ya sea a nivel económico, laboral o sentimental, es una emoción que desencadena enojo, tristeza e impotencia. Sientes que has fallado cuando fijamos nuestras metas y el único evento que nos puede dar sentimientos de triunfo es llegar a la meta, en lugar de disfrutar del camino que lleva hacia ese fin. Te manejas en comparaciones cuando querer vivir como los demás, pero esto sólo hace que pierdas tu identidad. Has hipotecado tu vida cuando pagas con tu libertad, la ilusión de seguridad. Automedicarse para llenar el vacío significa buscar un alto rápido para llenar el vacío en nuestras vidas con la televisión, los teléfonos inteligentes, la información y las compras. Estás intimidado por todas las luchas en el mundo cuando vivir la buena vida es estar tranquilo incluso cuando los que están a tu alrededor están revolviendo la olla. La innovación y la automatización nos han proporcionado más tiempo libre que nunca, pero en lugar de llenarlo de creatividad, nos automedicamos fuera de nuestras horas. Hay que recuperar el sentido de aventura de cuando se tenía 5 años, mirando todos los días como un nuevo comienzo lleno de posibilidades.