La menopausia se caracteriza por menstruaciones irregulares, resequedad vaginal, sofocos, escalofríos, sudoración nocturna, problemas para dormir, cambios de humor, aumento de peso y metabolismo lento. La andropausia presenta síntomas como irritabilidad, insomnio, fatiga, síntomas depresivos, nerviosismo, ansiedad, disminución del deseo sexual, reducción de la potencia sexual, disminución de la fuerza y volumen de la eyaculación, disminución de la masa ósea, disminución de la masa muscular, disminución del vello corporal.
La confirmación de la menopausia se hace a través de exámenes de sangre midiendo la FSH y el estradiol, mientras que la andropausia requiere la medición de los niveles de testosterona en sangre y el estudio de otras causas o enfermedades que puedan estar afectando el desempeño sexual.
En ambos casos, es importante hacer un estudio juicioso de las causas antes de iniciar cualquier tratamiento, ya que muchas veces se gasta dinero en tratamientos que resultan poco útiles porque no se ha corregido la causa que lo origina.
El inicio de la terapia debe hacerse bajo supervisión y cuidado médico, y se deben hacer estudios hormonales, especialmente de la prolactina y tiroides, cuando los períodos dejan de venir, especialmente en mujeres jóvenes.
La terapia de reemplazo hormonal ha sido motivo de debate médico en las últimas décadas, pero su principal indicación se da para el alivio sintomático de las oleadas de calor, especialmente en mujeres entre los 50 y 55 años, mientras que en la andropausia, el médico debe definir el inicio de suplencia que puede ser a través de inyecciones mensuales o trimestrales o en gel de aplicación diaria, y que amerita seguimiento y vigilancia médica continua durante su aplicación.
La menopausia y la andropausia tienen en común la importancia de hacer una transición en la vida a un estilo muy saludable, hacer caminatas y fortalecimiento muscular, evaluar la fuerza de los huesos, especialmente después de los 60 años, a través de la densitometría para suplementar si es necesario, el calcio, vitamina D y en algunos casos medicamentos encargados de fijar el calcio en los huesos.
Además, en ambos casos se puede requerir apoyo en la perspectiva motivacional de la vida.