La soledad y la falta de contacto puede tener efectos a largo plazo en la salud. La soledad se ha relacionado con índices más altos de depresión, ansiedad y suicidio. También puede debilitar el sistema inmunitario, que nos protege de las enfermedades. Por suerte, comprender el estrés, la soledad y cómo controlarlos puede ayudar. Conectarse con la naturaleza puede disminuir los niveles de estrés y los síntomas de ansiedad y depresión. Una caminata o un paseo en bicicleta pueden ayudarle a sentirse mejor y a mantenerse en forma. Tan sólo 30 minutos de actividad física diaria pueden tener un gran beneficio. Usted puede mantenerse en contacto con sus amigos y seres queridos de otras maneras: Conéctese por medio de juegos en línea, videollamadas o aplicaciones de mensajería. Busque en Internet clases virtuales de ejercicio, servicios religiosos y eventos culturales. Pruebe hacer yoga guiado o actividades de atención plena o meditación en su casa, con una aplicación móvil. Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, los animales domésticos pueden ofrecer compañía y reducir la presión arterial. El estrés y el aislamiento social pueden empeorar las enfermedades mentales. Si sus sentimientos interfieren con las actividades de la vida diaria, consulte a su médico o profesional de la salud. Las personas con enfermedades mentales deben continuar con sus tratamientos. Considere hacer un plan de sesiones de telesalud si usted está en cuarentena o debe evitar el contacto con el público por algún motivo. Y busque el apoyo de amigos y familiares, si es necesario, de forma virtual.