Las adicciones pueden clasificarse en dos grandes grupos: aquellas que dependen de sustancias químicas, conocidas como drogodependencias, y aquellas donde el objeto del consumo se orienta a actitudes, comportamientos, relaciones con personas u objetos, conocidas como adicciones conductuales. Algunas de las adicciones más comunes son el alcoholismo, la adicción a la nicotina, los opiáceos, los esteroides y el cannabis. La adicción al juego, la comida, las compras y el trabajo también son ejemplos de adicciones conductuales. El alcoholismo es una de las adicciones más comunes en el mundo, dado que el alcohol es una sustancia legal, pero sus efectos sobre la salud son muy graves. La adicción a la comida es el problema destacable en los trastornos de conducta alimentaria, concretamente en el trastorno por atracón. La adicción a las compras tiene como principal problema el de consumir ingentes cantidades de dinero en productos y servicios que no son necesarios.