El ciclo vital humano hace referencia al proceso de crecimiento y desarrollo que atraviesan las personas desde el nacimiento hasta su muerte. Al margen de las discusiones de los expertos sobre las causas y los diversos factores que lo determinan, básicamente son las interacciones entre los factores genéticos y el entorno los que resuelven el desarrollo de los seres humanos. Entre otros profesionales de la salud, para las enfermeras es de trascendente importancia conocer en profundidad las características de cada uno de los estadios del ciclo vital de las personas, ya que son éstas el objeto de sus cuidados. Dichos cuidados facilitarán a los individuos la posibilidad de disponer de habilidades personales y sociales para su vida diaria y para afrontar las situaciones críticas que obviamente han de producirse. La inmadurez, la vulnerabilidad y la dependencia de otras personas son, sin duda, características que definen muy bien a los niños en sus primeros años de vida, aunque también lo son las grandes modificaciones que se producen en su crecimiento físico y emocional, que conducen a una mejora notable de su autonomía. El desarrollo de los órganos reproductivos y el modelado del cuerpo son signos inequívocos de la adolescencia, pero también se desarrollan durante este periodo otras tareas, como la de adquirir una identidad, un pensamiento lógico y organizado y la entrada en el mundo de los adultos. La edad adulta constituye el estadio de la vida de más larga duración, es la edad productiva y reproductiva por excelencia. Si bien no cabe duda que para las personas mayores el final de la vida está próximo, esta es una etapa que permite ser vivida de modos muy diferentes en función de cómo lo fueron las etapas anteriores y de las características personales y sociales de cada uno.