Los tres modos de acompañamiento podrían ser: sociales, comunitarios y terapéuticos, que a su vez podrán ser individuales o grupales, puntuales o regulares, de menor o mayor intensidad.
Acompañamiento social: Surge de la mano de Mary Rischmond y sus visitadoras neoyorkinas, como acto fundacional del Trabajo Social Comunitario.
Acompañamiento comunitario: Su origen es difuso, y se encuentran diferentes prácticas agrupadas con ese nombre.
Acompañamiento Terapéutico: Surge en Argentina a finales de los sesenta, y rapidamente se extiende a Brasil.
Si bien, no son necesariamente excluyentes.
Incluye: acompañamiento a citas médicas, psiquiátricas, judiciales, etc.
Puede realizarse de forma individual o grupal y tener una intensidad media o baja.
Puede realizarse de forma individual o grupal y tener una intensidad media o alta.
Suele ser individual y de una intensidad baja.
Mantiene una base asistencialista basada en equiparar las posibilidades del individuo al resto, mediante la consecución de ayudas y facilidades económicas, materiales o técnicas.
Dentro de este tipo estarían incluidos todos aquellos acompañamientos en el domicilio y en el entorno, relacionados con el entrenamiento de actividades para la vida diaria (AVDs) básicas e instrumentales, los programas de habilidades sociales, y el acompañamiento a eventos deportivos, artísticos y culturales.
Mantiene como objetivo la normalización y la rehabilitación desde con un matiz pedagogicista.
Si bien la metodología del acompañamiento terapéutico puede utilizarse en casi cualquier tipo de acompañamiento, suele asociársela a las tareas de contención, vinculación y enganche, control de las emociones, superación de situaciones estresantes o desconocidas y apoyo a la elaboración de conflictos psíquicos.
Contempla el asesoramiento y apoyo a la gestión a través del acompañamiento a recursos (centros de salud, servicios sociales, asociaciones) que faciliten la integración y tiendan a que la persona tenga las mismas oportunidades que los demás.
No solo se trabaja solamente el acercamiento al recurso, sino también, el acompañamiento durante todo el proceso.
Otro tipo de acompañamiento comunitario, este desde una perspectiva psicoeducacional, consiste en la realización, junto con un sujeto o un grupo, de actividades cotidianas en el ámbito comunitario, siendo facilitador de situaciones la interacción social y de integración con su comunidad.
Desde un modelo relacional psicodinámico, sistémico y social, está constituido por una serie de técnicas centradas en el tratamiento del discurso, el cuerpo y las emociones.
Puede realizarse de forma individual o grupal y tener una intensidad media o baja.