No confundir con Coaching, en que se trabaja para que la persona consiga descubrir y optimizar sus habilidades, construyendo y elevando la autoconfianza.
El Acompañante Terapéutico se encarga de alentar la fuerza de voluntad de sus pacientes y, a partir de ahí, encontrar una fuente de energía para salir adelante.
El acompañante deberá acercarse a su paciente, conocerlo, sentir empatía por él, en definitiva, ser capaz de encontrar la mejor manera de motivarlo para ayudarle.
También entre las funciones del Terapeuta destacan el control del cumplimiento de la toma de medicación correspondiente y del seguimiento de unas rutinas cotidianas sanas para favorecer su integración en la sociedad y la mejora de su estilo de vida.
Existen una serie de personas que tienen una gran dificultad para desenvolverse un día tras otro.
Asistir a la universidad, planificar una rutina o el acto de ir al médico puede ser una auténtica pesadilla.
Este intenta escuchar, ayudar e impulsar al paciente hacia la futura autonomía del mismo sin olvidar la capacidad de sufrimiento ni la dificultad de cada episodio.
El hecho de solicitar un acompañante terapéutico debe estar totalmente justificado y se deberá hacer a través de:
Familiares
El propio paciente
Especialistas en Psicología
El Acompañante Terapéutico lo atiende un especialista en Psicología o Psiquiatría.