La tecnología es la unión del saber científico y las técnicas productivas, con el propósito del desarrollo de nuevas herramientas, nuevos materiales y, en consecuencia, nuevas formas de comprender la realidad. La tecnología ha estado siempre presente en la historia, de una u otra manera, pero a partir de la Revolución Industrial del siglo XVIII y particularmente en el siglo XX su efecto comenzó a alterar de manera drástica y acelerada la manera en que viven los seres humanos. La tecnología continuamente crea nuevos instrumentos para permitirle al ser humano llevar a cabo diferentes trabajos de un modo más simple, rápido y con menos esfuerzo. El impacto de la tecnología en la vida es enorme, especialmente en áreas como: La salud, por ejemplo, el desarrollo de nuevos medicamentos y prácticas médicas. La comunicación, como nuevas formas de interconexión a lo largo de grandes distancias. La organización de la sociedad, como nuevos métodos de vigilancia, de registro de las actividades o de transporte. Esto significa que muchos problemas cotidianos se resuelven gracias a la tecnología, a la par que otros son fruto, precisamente, de su avance y desarrollo. De esta manera, la tecnología no solo facilita la vida cotidiana y brinda nuevas soluciones a los problemas reales, sino que también ejerce una poderosa influencia sobre las personas: la manera de trabajar, de socializar e incluso las expectativas de futuro que se tienen.