El cambio tecnológico y su impacto sobre el empleo ha sido una importante preocupación para las economías, especialmente a partir de la Revolución Industrial. Se ha podido demostrar que muchos cambios tecnológicos a lo largo de la historia no terminaron destruyendo puestos de trabajo, por el contrario, el saldo fue positivo, pero en el medio se generaron faltantes de puestos y cambios en los tipos de empleo. Ahora surge la duda sobre cuáles serán los efectos reales cuando no solo se produce en serie, o se cambia de trabajo manual a máquinas, sino cuando se sustituye la inteligencia humana. Algunos estudios destacan que existe una alta probabilidad de que estos avances ya estén afectando el trabajo, profundizando los tipos de afectaciones al empleo y no solo destruyendo sino cambiando la composición del mismo. Lo que está claro es que no se puede tener una visión ingenua y dejar pasar afirmaciones como las que se vienen escuchando, por ejemplo, que la IA pone fin al trabajo aburrido y por sí sola hace ganar productividad. La experta de la Universidad de Módena hizo un trabajo de relevamiento a través de entrevistas a trabajadores sobre su experiencia con la IA, en el que concluye que el impacto de la IA es muy importante sobre los trabajadores y que afecta el compromiso, el rendimiento, la capacidad y el conocimiento del trabajo, entre otros. No solo se está viendo la destrucción neta del trabajo, sobre todo se visualiza la pérdida de calidad del trabajo y la afectación de la productividad de los trabajadores. Con el avance de la IA “los trabajadores disfrutan de un grado cada vez menor de autonomía y se sienten privados de la posibilidad de utilizar su propia inteligencia en sus tareas diarias”, pero a la vez tienen menores conocimientos y capacidad de gestión de los procesos, siendo que se encuentra más alejado del proceso de producción en sí mismo. Otros efectos que se detectaron tienen que ver con la baja en el rendimiento y el tipo de estrés en determinadas actividades, ya que se busca hacer más, lo que puede traer atomización, aumento del cansancio físico y mental por deber atender más cosas con menos dominio. Si bien no se tiene una idea cabal de todos los efectos, sí está claro es que hay procesos de polarización de la mano de obra por su calificación y los menos calificados van quedando fuera del circuito. La digitalización y el desarrollo tecnológico no genera resultados por su propia aplicación. Hay desafíos importantes en términos de la tecnología en sí misma pero también de la regulación y reglamentación de los procesos sabiendo del potencial que puede tener la tecnología misma, así como la búsqueda de mejores condiciones laborales, tendencia que viene generando deterioros en todos los niveles.