Reconozca las cosas que no puede cambiar, acepte que no puede cambiar ciertas cosas y déjelas ir y no se altere. Por ejemplo, no puede cambiar el hecho de que debe conducir durante la hora pico, pero puede buscar maneras de relajarse en el trayecto, como escuchar un podcast o un audiolibro. Evite las situaciones estresantes, siempre que le sea posible, aléjese de la fuente del estrés. Haga ejercicio, realizar actividades físicas todos los días es la mejor y más fácil manera de lidiar con el estrés. Al hacer ejercicio, su cerebro libera químicos que lo hacen sentir bien. También puede ayudarle con su energía reprimida o su frustración. Cambie su perspectiva, intente desarrollar una actitud más positiva ante los desafíos. Puede hacerlo reemplazando los pensamientos negativos con pensamientos más positivos. Haga algo que disfrute, cuando el estrés lo tenga decaído, haga algo que disfrute para ayudar a ponerlo de pie de nuevo. Aprenda nuevas maneras para relajarse, la práctica de técnicas de relajación es una gran manera de lidiar con el estrés del día a día. Conéctese con sus seres queridos, no deje que el estrés se interponga entre usted y su vida social. Duerma lo suficiente, descansar suficientemente durante la noche puede ayudarle a pensar con más claridad y a tener más energía. Mantenga una dieta saludable, comer alimentos saludables ayuda a darle energía a su cuerpo y su mente. Aprenda a decir que no, si su estrés viene de realizar demasiadas tareas en casa o en el trabajo, aprenda a establecer límites.