Toma conciencia ¿En qué momentos, con qué personas, con qué actividades sueles perder la paciencia. Es importante tomar conciencia de los momentos en los que perdemos la paciencia para así poder prevenirlos. Se previenen anticipándonos. Planifica tu entrenamiento paciente Elige actividades en las que a partir de ahora decidas ser paciente y escríbelas. No trates de cambiar todas las situaciones de golpe. Empieza solo por una, por la que más te apetezca. Aprende a realizar todo a un ritmo más bajo. No significa que tengas que ser lento, ni que implique dejación. Solo que bajes un poco el ritmo. Habla, come, camina, respira, lee…más despacio, como si no tuvieras prisa. Medita. Meditar nos ayuda a serenar la mente y saber apreciar más nuestro momento presente. Dedica tiempo a no hacer nada. Solo observar. La tarea de observar, a pesar de que al principio pueda generarte la sensación de estar perdiendo el tiempo, conseguirá relajarte. La idea de “no tengo que hacer nada en este momento, ni siquiera hacer nada con mi mente, solo observar” puede llegar a ser muy relajante. Una persona paciente es capaz de llevar a cabo este ejercicio sin desesperarse.