El medio ambiente puede presentar diferentes contaminantes para el ser humano, originados muchas veces por él mismo, como la contaminación acústica, la contaminación visual, la baja calidad del aire, o contaminantes químicos u otros generados por la propia naturaleza como es el caso del cambio climático.
Todos estos factores dañinos afectan la salud mental de las personas, porque influyen en la aparición de diversos trastornos del ánimo, el estrés, la angustia, depresión y conductas de agresividad.
Incluso afectan el desarrollo cognitivo, o puede producir insomnio.
La naturaleza es vista como un factor facilitador de una buena salud mental y física en personas de todas las edades.
Estar en contacto con la naturaleza, de manera sana, conlleva a disminuir los indicadores de depresión, ansiedad o estrés.
La falta de espacios verdes, por ejemplo, se asocia con los síntomas o problemas de la salud mental y los estados de ánimos.
La contaminación ambiental como una forma de situación estresante provoca la disminución de la concentración, aumenta la ansiedad y la depresión, y los trastornos del sueño.
Las personas se vuelven más irritables o agresivas.