Los resultados mostraron dos factores o subtipos de fobia social que se podrían categorizar como ‘ansiedad de interacción’ y ‘ansiedad de actuación’. El análisis de clusters reveló cuatro subtipos a partir de los dos tipos de fobia social: fobia social específica, fobia social levemente generalizada, fobia social moderadamente generalizada y fobia social gravemente generalizada. Esta nueva propuesta sigue en sus postulados la nomenclatura del estilo de la Asociación Americana de Psiquiatría, que indica que, para especificar la gravedad de cualquier trastorno psicológico, es recomendable hacerlo refiriéndose al mismo con la terminología ‘leve’, ‘moderado’, y ‘grave’. La diversidad de situaciones y síntomas de este trastorno ha generado un gran interés en la comunidad científica en relación con la necesidad de diferenciar los distintos aspectos del desorden. Se asoció a una mayor gravedad de la fobia social, a una mayor sintomatología ansiosa y a un número superior de otros trastornos psicológicos asociados. Esta nueva propuesta contribuye a mejorar el pronóstico del curso del trastorno, el diseño y la selección de tratamientos específicos en adolescentes españoles con fobia social.