Se ha demostrado que cuando una persona masca chicle, se reduce el estrés y se mejora la concentración al aumentar el flujo sanguíneo al cerebro. Casi sin efectos secundarios, lo recomiendo ampliamente; téngalo en su caja de recursos para calmar el estrés.
El bajo contenido de cafeína ayuda a la concentración, mientras que la teanina actúa como un sedante. Está comprobado que con una caminata en un entorno natural, se disminuyen los niveles de estrés y se aclara la mente, y que no está relacionado con los beneficios aeróbicos.
La lavanda es muy conocida por sus poderes sedantes y se ha utilizado como remedio para el insomnio, la ansiedad y el dolor por cientos de años.
Si pasamos de respirar inconscientemente a una respiración consciente, podemos tener el control de la respuesta al estrés. Estar conscientes de nuestra respiración nos ayuda a reequilibrar el cuerpo y la mente. Preste atención a la sensación que le genera inhalar y exhalar.
Fíjese dónde siente la respiración: en los labios, las fosas nasales, el pecho o el abdomen. Está comprobado que prestar atención a nuestra respiración desacelera nuestros latidos y baja la presión sanguínea, de modo que nos sentimos menos estresados.