La biofilia es la conexión innata que tenemos los seres humanos con las plantas y los animales. Estar rodeado de naturaleza supone un impacto positivo en nuestras emociones y en nuestra forma de pensar. Wilson defiende que el ser humano busca el contacto con otros seres vivos, sean animales o plantas, para sentirse en paz y en armonía. De la misma manera, necesita socializar con otros seres humanos para alcanzar el bienestar. La naturaleza es nuestra salvadora y nuestra sanadora. Mirar a través de una ventana puede influir en la recuperación de una cirugía. Los entornos forestales promueven concentraciones más bajas de cortisol, menor frecuencia cardíaca, menor presión arterial, mayor actividad nerviosa parasimpática y menor actividad nerviosa simpática que los entornos urbanos. La pandemia nos hizo buscar esa reconexión con la naturaleza. Y entonces descubrimos lo maravillosa y generosa que es, cómo responde cuando le dedicamos tiempo... Y nos enamoramos de ella. Necesitan más verde, no por una cuestión estética, sino de salud de sus habitantes. Hemos de invitar a otros seres vivos a los ecosistemas artificiales que hemos generado, y recuperar nuestra conexión con plantas y animales, con los que hemos coexistido durante millones de años. Es la única manera de que sobrevivamos.