Las tareas del hogar son la mejor forma de desestresarse. Algo tan simple como las tareas del hogar pueden ayudarte a combatir el estrés: lavar platos, doblar la ropa o acomodar repisas, son actividades que no toman más de 15 minutos y cambian tu estado de ánimo en segundos, ya que la limpieza y el orden dan una mayor satisfacción. Estar en casa no es pretexto para no hacer ejercicio. Incluso 10 o 15 minutos al día de actividad física son suficientes para combatir el estrés, ya que esta oxigena el cerebro y ayuda a producir endorfina, liberándote de la ansiedad y mejorando tu condición física. Incluir la meditación dentro tu rutina diaria en casa es un gran hábito para evitar el estrés. Lo mismo sucede con el yoga, ya que esta actividad permite centrar la atención en nuestro cuerpo y nuestra mente antes de dejarnos llevar por lo que sucede en nuestro alrededor. Existen aromas que ayudan a conseguir un efecto relajante en minutos, ya sea colocando difusores en puntos clave en casa o frotando algunas gotas de aceite en la frente y el cuello en la mañana y en la noche. Ponerse retos como aprender nuevas cosas o crear un nuevo proyecto son actividades que estimulan el cerebro y disminuyen el estrés. Tomarse un descanso de la tecnología y de las redes sociales ayuda a combatir el estrés. Muchas veces, nuestra música favorita, una buena película o escuchar un nuevo podcast nos ayuda a relajarnos y a levantar el ánimo después de un día pesado. Algunos estudios demuestran que leer al menos 6 minutos al día ayuda a combatir el estrés. Se sabe que la interacción con animales disminuye los niveles de cortisol y la presión arterial, por lo que tener una mascota en casa y pasar tiempo de calidad con ella ayuda a liberar el estrés. Ya sea que tengas un jardín o plantas en tu decoración, dedicar un pequeño momento en el día al cuidado de estas es una increíble manera de soltar el estrés, ya que la naturaleza en general produce un efecto relajante, ayudando a combatir la ansiedad y la tensión.