Puede temer sentirse avergonzada, verse como tonta, cometer un error o ser criticada, o que se rían de ella.
La ansiedad social es una reacción de miedo a algo que, en el fondo, no es peligroso, pero la mente y el cuerpo reaccionan como si se tratara de un peligro real.
Sentirse presionado a interactuar de formas en las que no se sienten preparadas para hacerlo, ser criticados o humillados, o sentir otros temores o preocupaciones pueden empeorar la ansiedad social.
Si los padres u otras personas sobreprotegen a un niño tímido, el niño no tendrá la posibilidad de acostumbrarse a nuevas personas y situaciones.
Con el tiempo, la timidez puede transformarse en ansiedad social.
El cuerpo puede mostrar señales y síntomas, como frecuencia cardíaca acelerada, respiración rápida, temblores, sudoración o sonrojamiento.
La ansiedad social puede deberse, en parte, a los genes que hereda una persona.
La ansiedad social es una reacción de miedo a algo que, en el fondo, no es peligroso.