Aprender a distanciarnos es esencial y aquí os ofrecemos 7 consejos para hacerlo. Desconectar, distrayéndote haciendo cosas agradables que te motiven, cambiando de este modo las pautas de respuesta obsesiva ante nuestros problemas. Anota en tu agenda el tema que te preocupa, ponle horario, tú marcas el momento y el tiempo que vas a dedicar a pensar en ello: el resto del tiempo permítete estar libre de pensamientos. Comparte lo que te preocupa con los demás, pero elije a esa persona que analiza las situaciones desde un punto de vista realista y positiva. No te compliques, las explicaciones sencillas son las mejores y evitamos rumiar mentalmente cientos de argumentos. Haz algo ante el problema que te preocupa: a veces actuar, dar un pequeño paso, evita esos pensamientos paralizantes y nos da energía para superar cualquier situación. Acostúmbrate a perdonar, renuncia al enfado y al rencor. Quiérete, trátate con cariño, utiliza mensajes positivos, las emociones positiva nos conducen a estados mentales positivos. La calidad de tu vida nunca excederá la calidad de tus pensamientos: empieza por cambiar tus pensamientos y cambiará tu vida.
Es posible liberarse y conseguir claridad y fuerza para afrontar la vida de manera realista, una vida con más paz, más energía y ánimo para hacer cosas. Liberarse de ese tipo de pensamientos negativos hace que convirtamos los obstáculos en interesantes retos a superar, y que tengamos una vida de gratificantes proyectos. Es sólo cuestión de hábitos.