La confianza en nosotros mismos nos ayuda a sentirnos preparados para hacer frente a las experiencias de la vida. Cuando estamos seguros de nosotros mismos, tendemos a acercarnos a la gente y a las oportunidades, no a alejarnos de ellas. Y, si las cosas no funcionan al principio, la seguridad en nosotros mismos nos ayuda a probarlo de nuevo. Para sentirte realmente seguro de ti mismo, necesitas creer de verdad que eres capaz. La mejor forma de desarrollar esta creencia consiste en utilizar tus talentos y habilidades mediante el aprendizaje y la práctica. La confianza en nosotros mismos nos ayuda a avanzar hacia el descubrimiento y el desarrollo de nuestras capacidades.
Construye una actitud de confianza mental. Cuando tu voz interior diga: "No puedo" o "No soy capaz", reentrénala a decir: "Puedo", "Soy capaz". También te podrías decir "Sé que puedo aprender (o hacer) esto si pongo toda mi atención". Sé bondadoso contigo mismo cuando te compares con los demás. Despréndete de las dudas sobre ti mismo. Corre riesgos seguros. Inscríbete en el consejo escolar de tu centro de estudios, preséntate como voluntario para ayudar en un proyecto de venta de pasteles, o preséntate para formar parte de un equipo o para participar en un espectáculo.
Levanta la mano en clase más a menudo. Habla con ese chico tan atractivo de la clase de ciencias. Desafíate a hacer algo que está fuera de tu zona de confort habitual. Elije algo que te gustaría hacer solo si tuvieras más seguridad en ti mismo. Date un empujoncito y hazlo. Una vez que lo hayas hecho, elije algo más y pruébalo; y sigue repitiendo este mismo proceso. Tu seguridad irá creciendo con cada nuevo paso que des hacia delante. La confianza en nosotros mismos aumenta nuestra autoestima.
Persevera El nivel de seguridad en uno mismo nos sube y baja a todos, hasta a la gente que parece más segura. Si algo repercute negativamente en tu seguridad en ti mismo, sé comprensivo contigo mismo. No te critiques a ti mismo. Aprende de lo que ha ocurrido, piensa en cómo podrías hacerlo mejor y recuérdalo para la próxima vez. Habla sobre lo que te ha ocurrido con alguien a quien le importes. Luego, recuérdate a ti mismo tus puntos fuertes y todo lo que has conseguido hasta ahora. ¡Y vuelve a tu vida de todos los días!