Cumplir un objetivo requiere interés o necesidad, persistencia, curiosidad, energía, y motivación. La disposición y habilidad para completar los pasos que llevan a estos objetivos constituyen nuestro impulso y motivación. Contar con impulso y motivación saludables significa que usted puede: Iniciar y perseverar en tareas y actividades difíciles hasta completarlas, tener curiosidad, interés, y entusiasmo por el mundo que le rodea, superar desafíos y distracciones que se interponen a sus metas. La mayor parte de la industria de autoayuda y entrenamiento se basa en este concepto. Según dos investigadores en psicología positiva, las personas motivadas internamente “se involucran en actividades porque las encuentran interesantes y de por sí gratificantes”. Cuando la gente se ve motivada por factores externos, completan una actividad porque buscan “lograr una recompensa, evitar el castigo, o cumplir con un resultado de valor”. La mayoría de los especialistas están de acuerdo en que necesitamos tanto la motivación intrínseca como la extrínseca para tener éxito en las metas de nuestra vida, aunque hay quienes opinan que las que perduran son las motivaciones intrínsecas. Si desea incrementar su motivación intrínseca para actividades que le son aburridas, considere ligar las tareas a corto plazo y menos deseables a metas a largo plazo. Recordarlo cuando el trabajo aburre o desalienta, puede ayudar. De la misma manera, obtener una nota pasable en un curso de educación general como álgebra puede contribuir a que complete un título en historia que sí le es importante, aún si la clase de álgebra parece no tener ninguna relación. Todos batallamos periódicamente con el impulso y la motivación. Una distracción ocasional o un cambio de foco es normal. Si se encuentra en dificultades con más frecuencia, y desea aumentar su puntaje/puntuación de MHQ, abordar las cuestiones subyacentes de bienestar e identificar sus motivaciones intrínsecas, puede ayudar.