Antes de comenzar a meditar, debemos comprender que no existe una buena ni mala meditación, cuando decides meditar, abrazas la acción por si misma y simplemente te entregas a la experiencia del momento presente.
Kit para meditar:
-Cojín, zafu o una silla.
-Ropa cómoda.
-Una esterilla, si vas a meditar en el suelo.
-Teléfono en silencio.
Adopta una postura cómoda.
Puedes sentarte en un cojín o en una silla.
Recoge la barbilla ligeramente hacia dentro, sin bajar ni subir la cabeza.
Aleja los hombros de las orejas y coloca las manos en posición de mudra o simplemente apoyadas en tu regazo.
Mantén los ojos cerrados o entreabiertos.
Elige un lugar tranquilo donde puedas meditar sin ser molestada/o.
Integra la práctica en alguna de tus rutinas, de mañana, tarde o noche.
Comienza por 3-5 minutos al día y cuando hayas adquirido el hábito de meditar, aumenta el tiempo progresivamente.
Decide de antemano cuanto tiempo vas a practicar y activa una alarma agradable en tu móvil.
Concéntrate en la entrada y la salida del aire.
Si aparecen pensamientos, no los retengas, identifícalos y vuelve a concentrarte en tu respiración.