La ansiedad se desencadena cuando una situación determinada es capaz de generar en la persona la expectativa de que su resolución va a ser negativa o que tal situación va a tener consecuencias negativas.
Una reunión profesional con tu jefe y pronosticas que te va a reñir o que te va a despedir, un familiar padece una enfermedad grave y prevés que tiene difícil solución…
En numerosas ocasiones, determinadas situaciones o estímulos desencadenan la ansiedad al reactivar redes neuronales vinculadas a experiencias previas dolorosas, la sintomatología de este tipo de ansiedad está asociada a vivencias del pasado que no se han asimilado de manera adecuada.
Esas situaciones o estímulos activan tales vivencias negativas del pasado que actúan como “disparadores” de la ansiedad.
La ansiedad se trata de una tipología de trastorno psicológico que se asocia a una diversidad de causas relacionadas con múltiples factores:
Factores de índole social (relaciones sociales, familia, pareja…)
Factores de índole cultural (creencias, religiosidad, ideales…)
Factores relacionados con patologías de naturaleza orgánica (enfermedades físicas…)
Factores relacionados con patologías de naturaleza psicológica (trastornos psicológicos, situaciones traumáticas…)
Factores relacionados con el entorno, coyunturales o estructurales, como puede ser una pandemia, una catástrofe natural, un golpe de estado, una guerra…