Pregunta de dónde viene: El primer paso para solucionar un problema es reconocerlo, pero no se trata solo de saber que lo tienes, sino de saber de dónde viene y qué lo causa o lo aumenta para que puedas trabajar en eso y encontrar una mejor solución. Afirmaciones positivas: A veces, sentirte insuficiente puede estar conectado con que tu voz interna es muy negativa o desalentadora, es por esto que muchos expertos recomiendan probar las afirmaciones positivas, que son frases simples que puedes repetir todos los días para motivarte, sentirte mejor y más confiado, por medio de reconocer tus fortalezas y logros. Busca las evidencia: De acuerdo con PsychCentral, una buena forma de combatir esto es preguntándote “¿qué evidencias tengo de que soy insuficiente?”, esto porque generalmente esto se da por un sentimiento interno y no se basa en pruebas o evidencias o hechos. Enfoque constructivo: Claro que no hay que llegar al extremo de la positividad tóxica o dejar de ver esas cosas que no nos salen tan bien y podríamos mejorar, el punto es que no debemos caer en el pesimismo, en las quejas y en las críticas demasiado severas, sino que hay que buscar un enfoque constructivo, donde se propongan soluciones, maneras de mejorar y crecer. Toma talleres, cursos o clases para prepararte: Es posible que te sientas insuficiente porque creas que no estás preparado, que no tienes los conocimientos o las herramientas para hacer algo, pero eso también se soluciona fácilmente, buscando maneras de desarrollar nuevas habilidades o perfeccionar las que ya tienes, para que puedas estar seguro de que realmente eres la persona indicada para hacer algo en especial.