Nathaniel Branden identifica seis prácticas que tienen una importancia crucial para elevar la autoestima, según su propia experiencia como psicoterapeuta.
La práctica de vivir conscientemente: Vivir de manera consciente significa estar conectado con nuestros actos, nuestras motivaciones, valores y propósitos, y comportarnos de manera razonable.
La práctica de la aceptación de si mismo/a: La aceptación de sí mismo conlleva la idea de compasión, de ser amigo de mí mismo.
La práctica de la responsabilidad de si mismo/a: Es asumir que uno/a es el artífice de su propia vida, uno/a es responsable de la consecución de sus propios deseos, de las elecciones que hace, de las consecuencias de sus actos y de los comportamientos que asume frente a las demás personas, de la propia conducta, de la forma de jerarquizar el tiempo del que dispone, de la felicidad personal, de aceptar o elegir los valores según los cuales vive.
La práctica de la autoafirmación: La autoafirmación significa respetar mis deseos, necesidades y valores, y buscar su forma de expresión adecuada en la realidad.
La práctica de vivir con propósito: Vivir con propósito es fijarse metas productivas en consonancia con nuestras capacidades.
La práctica de la integridad personal: Tiene que haber una coherencia entre nuestros valores, nuestros ideales y la práctica de nuestro comportamiento.