Tener un propósito en la vida puede ofrecer un poderoso antídoto contra la soledad: ya sea una meta elevada o un sencillo objetivo personal.
La idea consiste en pensar en metas pequeñas y alcanzables, e incluso divisar un paso tras otro.
Cosas fáciles de conseguir como apuntarte a un gimnasio, a un club de lectura o a una liga deportiva.
Incluso hacer voluntariado en una ONG.
Se trata de interactuar con otras personas para lograr un pequeño propósito de vida.
Los expertos aconsejan buscar algo que ilusione, un proyecto no muy costoso y alcanzable.
Rodéate de personas con tus mismos intereses
Las personas afines pueden hacer que te sientas bien y libre para expresar tus pensamientos y emociones.
Es una de las mejores formas para combatir la soledad.
Si te gusta leer libros, apúntate a un club de lectura.
Si por el contrario, te gusta ver películas, puedes acudir a proyecciones y encuentros acerca de este tipo de experiencias.
Sé proactivo
Si tus intereses no coinciden con un grupo que tengas cerca, créalo tu mismo.
Mejora tus habilidades sociales
Por ejemplo, sonreír cuando conoces a alguien o iniciar una conversación.
Centra tu energía en crear nuevos vínculos.