Aprender a relajarse en situaciones sociales es la clave para superar la fobia social. Conseguir estar tranquilo te permitirá pensar en lo que vas a decir e involucrarte en una conversación sin sentir que todos te miran esperando que hagas algo mal.
Busca situaciones sociales.
Intenta relacionarte fuera de tu círculo habitual o en pequeñas situaciones que requieran una interacción pequeña.
Verás que poco a poco te irás sintiendo más cómodo.
Incluso, aunque no participes, poco a poco aprenderás a sentirte más cómodo entre la gente.
Mira hacia fuera.
Piensa en cosas poco importantes, como la decoración, el color de las paredes, en la música o los sonidos, etc.
Haz preguntas abiertas que requieran más que un “sí” o un “no” como respuesta y concéntrate en las respuestas.
No dejes que tu imaginación te traicione.
Tu imaginación te puede jugar una mala pasada en situaciones sociales.
Piensa en cómo quieres sentirte.
Saborea el sentimiento de confianza y seguridad, de paz y de éxito, de relajación y dominio de la situación.
Ensaya mentalmente esas sensaciones.
Esto es una forma de visualizarte en situaciones cómodas, sin riesgos.
Esto te permitirá disfrutar de sensaciones agradables y te ayudará a sentirte más animado ante la idea de estar con otros, puesto que has experimentado, en cierta forma, que eres capaz de pasarlo bien y estar cómodo con otros.
Sé tú mismo.
No hay que centrarse tanto en lo que los demás piensen de nosotros, sino en sentirse cómodo con uno mismo sin ser perfeccionista.
Busca apoyo profesional.
Los trastornos de ansiedad deberían ser abordados por un terapeuta o especialista de la salud mental.
Pues, estos profesionales cuentan con los recursos necesarios para abordar esta problemática con resultados efectivos, y respaldados científicamente.